viernes, 14 de marzo de 2014

Sencilla investigación. ¿Por qué, "Siempre" se repite "Siempre"?

Siempre, puede ser una repetición que se usa normalmente negativamente más que positivamente. Siempre se me repite el mismo problema o siempre tengo problemas, siempre el mal estar de siempre, las personas siempre me fallan, al final todo siempre sale mal, siempre la misma historia de “siempre”. Normalmente la repetición de un siempre negativo indica un bucle de falta de visión que hace repetir una situación, emoción o problema.

 Siempre soy el mismo de siempre, o ya no soy el mismo de siempre, son dos interpretaciones de “yo”. La sensación de ser siempre el mismo en relación de que soy el “yo” que se está dando cuenta de lo que está pasando, o ese “yo” como un modo de ser que cambia o cambió. La sensación de continuidad de un “yo” en relación a una memoria de las cosas vividas, o de un darse cuenta continuo, y experiencias que pasan o se viven. Las experiencias pueden ser variadas, pero la noción de continuidad o de ser siempre “yo” en todas las experiencias indican un siempre ser el mismo.

 Este ser siempre el mismo se puede investigar como identificación con una forma o un conjunto de modos, o este ser siempre el mismo se puede investigar reconociéndolo más esencialmente siendo el hecho de darse cuenta o presencia constante en toda experiencia. La sensación o noción de ser siempre, viene más de Ser, que de modos o forma de ser. Los modos las formas son pasajeras, investigar profundamente esa sensación de continuidad, esa noción de siempre, es una posibilidad de reconocimiento de Ser. La sensación o noción de siempre y continuidad, puede ser una sencilla indicación para empezar a reconocer la realidad independiente a las ideas, y la identificación mental a modos o forma (cuerpo) de ser.

jueves, 13 de marzo de 2014

Vacuidad...ir más allá...¿A "quien" le interesa?

 Desde el reconocimiento experimental de presencia en reiterada vivencia, vivenciándola como la simultaneidad del darse cuenta y su dimensión de espacio consciente y sintiente, siendo este espacio vacío de formas, reconociendo que toda posibilidad de experimentación de formas son ese espacio o vacuidad, la forma es vacío, y el vacío es forma. Esa vacuidad incluyente y trascendente, esencializada como absoluta atemporalidad y Realidad, es el más allá del más allá, y es el más central aquí de todo instante. Eso es base y realidad original de todas las posibilidades de experiencia, es la realidad que somos. Es difícil de describir y más todavía de comprender por la normalidad del funcionamiento de los mecanismos pensantes, y la falta de una profundidad de mirada. Esa mirada debe de absorberse en si misma hasta reconocer su esencialidad en sí misma. 

 Solo la especulación intelectual es un impedimento para realizar la realidad, realizar la realidad puede parecer una controversia paradójica, pues si la realidad ya es, como es que se tiene de realizar. La realidad se realiza humanamente en su reconocimiento de sí misma en si misma irradiando la mente, en una peculiar evidencia discernitiva.

 El estado de no saber, la ausencia de recuerdo y olvido, la intensidad de presencia vacía de contenido, son posibles indicaciones del ir más allá. Pero toda realidad experimental o temporal es manifestación de la realidad, que es más allá de la temporalidad, e incluyendo i siendo simultáneamente toda temporalidad. 

 La sencillez de la belleza en toda experimentación, el estado de inocencia infantil, el altruismo, la bondad compasiva, la inspiración creativa del espontaneo juego del vivir, la humilde paz de ser y estar presente simplemente, el gusto por el recogimiento contemplativo y la búsqueda de la autenticidad; todas esas vivencias son aromas de un mayor unitario realismo vivenciado humanamente, irradiado por la Realidad (Ser) de “realidades”.

Salirse de la mente

 Una insistente soledad para escudriñar el hecho evidente de ser consciente, en un reconocimiento presenciador, independiente de formalismos. La soledad vivida desde el punto de vista de ser y estar en contemplación consciente, de la indudable realidad de la misma conciencia, como presencia o darse cuenta, independientemente del pensamiento, recuerdo y proyección futura. 

 La mente fundamentalmente como recuerdos y pensamientos, todos los contenidos mentales en forma de información, normalmente asociada a imagenes, en una posibilidad de relacionar y transformar la información en multitud de posibilidades de nuevos contenidos de información. Estos contenidos de conocimientos (información), muchos de ellos interrelacionados como habilidad funcional en multitud de aspectos, pueden ser muy validos en el vivir práctico del existir humano. Y fundamentalmente en la interrelación con la sociedad. Pero para evidenciar la naturaleza esencial de toda posible experiencia, la verdad no interpretada de la existencia, el hecho de Ser, hay que salirse de la mente, y salirse de la mente requiere ver lo que es, y mantenerse en ese ver como contemplación consciente del ver mismo, en esa fluctuación del ver y lo que se ve, insistentemente sin nombres ni interpretaciones, pues el hábito del pensar y su fuerza hipnótica normalmente es muy potente en su insistencia. 

 Salirse de la mente como vivencia experiencia, reconocimiento directo de lo que es, no el tener información sobre eso, o simplemente unas cuantas ráfagas de experiencia y mucha información no del todo evidenciada. Normalmente el quererse salir de la mente a través de técnicas, métodos o formalismos varios, y estar más pendiente del método, que de la evidencia de estar presente como consciencia, impide todavía más la posibilidad. Solo la soledad en su modo peculiar en cada persona, la soledad de la presencia presente, y muchas veces se necesita una gran seriedad e insistencia para salirse de la mente. Luego el pensamiento puede dar nombre a la vivencia, y desarrollar una exposición, aun a sabiendas que la exposición es una aproximación mental y ajustada a nuestro modo mental. 

 También se podría indicar muy parecido a lo antes expuesto, un minucioso proceso de investigación, combinando la simultaneidad del pensamiento con el silencio de pensamiento, o silencios mantenidos y estructuras de pensamiento que le dan soporte, en un proceso de evidencia experiencia del salirse de la mente, en el reconocimiento de la conciencia o ser conciencia. Pero el investigar también necesita una escrupulosa atención y dedicación, que discierna el pensar del no pensar, y la evidencia de ser consciente de la conciencia presencia, que lo incluye todo y lo trasciende todo.

 Todos salimos de la mente porque la mente esta en nosotros, pero el reconocimiento de la realidad independiente e incluyente, normalmente es poco reconocida aun siéndola. El salirse de la mente y reconocer nuestra verdadera naturaleza es toda una posibilidad.

martes, 11 de marzo de 2014

Desapego

 Aunque la palabra desapego puede tener bastantes interpretaciones, las definiciones más comunes son desinterés o falta de afecto, falta de cariño o frialdad, liberarse de estar apegado a... o desapegarse de... El sufrimiento que trae el estar muy apegado a infinidad de experiencias por el miedo a perder ese algo, o el sufrimiento de pérdida inevitable cuando se produce, provoca un filosofar sobre el desapego, y llegar a pensar que para liberase del sufrimiento hay que vivir las cosas desapegadamente, como si el pensamiento de querer estar desapegado fuera suficiente.

 El intentar mantener una actitud de control desde la identificación (ego) suele sobreponer más problemas al sufrimiento del apego. “Des-ap-ego” debería de ser el liberarse o trascender el ego, y comprender para reconocer el “ap-ego” (apegado al ego), pensamiento y emoción que configura el ego. Es el apego mental al ego es lo que produce todos los posibles y excesivos apegos, y si no hay desapego del ego, los demás apegos están servidos. Vivir desapegadamente sin trascender el ego es imposible. Buscar un desapego que impida sentir el vivir es una contradicción de términos en lo que es vida, pues no experimentar en el vivir, es no vivir. 

 Vivir desapegado del ego es experimentar la vida sin la ofuscación y amplificación mental del ego, pero el sentir y ver del vivir es la experiencia de la vida. El desapego del ego es trascenderlo, integrándolo en su base primaria, y eso solo es posible por el reconocimiento de la conciencia y la presencia como vórtice central de toda experiencia. El reconocerse como presencia-conciencia que por un lado trasciende toda experiencia en su esencia eterna, y por otro integra en el momento presente globalmente toda experiencia en una unidad de singularidades. Este reconocimiento debe de ser evidenciado, “experimentado” no solo como un conjunto de ideas, es el vivir la conciencia siéndola no pensándola, o serla y pensarla, sabiendo que el pensamiento es una indicación mental. 

 El real desapego es el resultado del reconocimiento de la conciencia como presencia y experiencia. Las indicaciones para comprender que toda experiencia pasa, que todo está en cambio, y empezar a intuir el hilo conductor que hace que las experiencias sean, son buenas indicaciones, pero el escudriñar la conciencia en evidencia discernitiva y contemplativa, es fundamental para el reconocimiento de lo real, y el consecuente desapego.

Terrorismo y Pseudo-Espiritualidad

 Terrorismo como un sistema o doctrina que promueve el terror, el miedo, el sufrimiento, para conseguir a través de la manipulación del terror unos determinados fines, y estos fines para los que ejercen el terror pueden creer que son necesarios, buenos o correctos. La pseudoespiritualidad como una falsedad o engaño sobre la autenticidad espiritual, y entendiendo lo espiritual como el reconocimiento de la esencia o verdad de la naturaleza del ser humano, y la vida como consustancial en su verdad esencial. El asociar espiritualidad con creencia o dogma y moral consecuente, sin una escrupulosa y verdadera evidencia de su realidad, es normalmente como se muestran o entremezclan verdades con falsedades en la mayoría de creencias espirituales o religiones.

 Las creencias sobre los infiernos, el pecado, el karma, los castigos divinos, juicios finales, la gran responsabilidad personal en no seguir los mandatos de “Dios”, la identidad del quien somos, es el mayor terror que ha vivido y vive es ser humano. Las consecuencias de esas creencias provocan un gran sufrimiento y un comportamiento que con el abanderado de la verdad o “Dios” ha provocado y provocan destrucción y sufrimiento. El egoísmo humano se ha revestido de un pseudoespiritualismo, cuando la espiritualidad debería de ser la trascendencia de la identidad falsa (ego) en el reconocimiento de la unidad de conciencia, la vida, la vida como el juego y amor del Ser que somos, la manifestación de sí mismo (el ser absoluto), en sí mismo en este experimentar o existir, el juego de las experiencias, la Vida. 

 La afirmación individual, la forma o cosificación, lo que podríamos nombrar el ego como principio básico y necesario en el proceso experimental, la existencia, en la mente humana se ha convertido en el gran generador de error y sufrimiento, y la espiritualidad que debería de ser el reconocimiento de lo que Es, es toda una posibilidad. La mente humana que a exclusivizado y magnificado la identificación (ego) tiene también la posibilidad de trascenderlo y experimentar un estado de conciencia global y esencial de lo que somos y es el vivir. La idea de solo ser alguien (ego) separado de lo otro, genera unos conflictos de pensamientos y emociones con una gran carga de sufrimiento, y provoca en la relación o convivencia la base de todo terrorismo.

lunes, 10 de marzo de 2014

Paciencia y Comprensión

 La palabra paciencia que se aplica normalmente en el mantener una constante dedicación para alcanzar un fin, aunque esa constante sea un sobresfuerzo no demasiado agradable, o el solo tolerar una situación desagradable, o no suficiente deseable. La paciencia en mantener una actitud activa o simplemente tolerante de la mejor marea posible en una situación problemática. 

 La paciencia que proviene de la comprensión de que las cosas son como son y como son, son Ser. La paciencia que es la aceptación abierta a toda posibilidad, asumiendo el ahora de lo que es desde el fondo del sentir y ver, como presencia integradora y trascendente. La paciencia como la fuerza de la vida por ser vida. 

 El reconocimiento de ser la vida, y el poder vivir desde ese fondo de presencia absorbiéndose en su esencia íntima, o simplemente no amplificar mentalmente las experiencias desagradables manteniéndose en presencia de observación. Ese reconocer ser la vida y en su esencia independiente a las formas de vida, la paciencia se convierte en una aceptación integra de lo que Es. 

 La paciencia sin esa comprensión y reconocimiento de ser la vida, de ser la presencia que integra y trasciende las formas o experiencias pasajeras. La paciencia vivida desde el creerse un personaje y una forma exclusiva de vida. Esa paciencia es más bien un conformismo, una apatía o una intolerante rebeldía, donde aparece un bucle mental de pensamientos y emociones. El miedo, la depresión, la ira y las proyecciones mentales están servidas desde esa identificación del alguien. 

 La paciencia como aceptación que proviene de la comprensión, o la paciencia por ir aumentando la comprensión es una buena indicación para toda problemática existencial. Reconocer e irradiar el amor de ser como estado de presenciación en toda adversidad, es toda una posibilidad.

domingo, 9 de marzo de 2014

Estados o niveles de consciencia humana

 Los estados de consciencia de cada persona pueden ser muy variados, en diferentes niveles y oscilaciones variables dependiendo de las circunstancias. En un análisis de investigación sobre los estados o niveles de consciencia, podríamos observar unos cinco estados que incluirían diferentes niveles y oscilaciones. Unos macro estados que reflejan aspectos de la identificación (ego) y desidentificación trascendencia del ego, donde en general predomina una motivación por el vivir o por conseguir, oscilando a veces por orden progresivo. Estos estados en una mirada general y abarcando muy ampliamente, sin entrar en creencias varias, solo en la motivación de la vida cotidiana los podemos ver como:

 1º/ Podríamos decir el estado básico, lo básico desde diferentes aspectos del vivir. Un aspecto podría ser el trabajar para poder cubrir las necesidades básicas o relativamente mínimas dependiendo del tipo de sociedad en el que se viva, el conseguir el alimento y cubrir una media de comodidad, la motivación fundamental para trabajar es el obtener economía para subsanar esas “necesidades”. Otro aspecto en la dedicación al hogar, es tener un mínimo de limpieza y orden para poder funcionar. En el aspecto de expresión o comunicación, es el verse capaz de poder expresar, aunque sea decir cosas por decir. En este estado puede predominar la apatía, la inercia, la identificación es firme en lo más básico de ser alguien.

 2º/ El estado o motivación de demostrar y demostrarse la valía personal, en la búsqueda de admiración, valoración y cariño, el conseguir más como sea, y nunca hay saciedad del todo. Es cuando el aspecto del trabajo es una competividad, cargándose a quien sea como sea, es casi más importante el fin que los medios, y el fin es ser el mejor, ganar más dinero, tener más, ser más que…En el aspecto de la tarea del hogar es tenerlo muy bien decorado, limpio; pero para que vengan a verlo y así demostrar valores personales. En el aspecto de la comunicación es el ir soltando cuñas publicitarias de lo bueno, inteligente, fuerte, etc. que uno es, esperando conseguir valoraciones o admiraciones. En este estado puede predominar la excitación, la hiperactividad, el conseguir y el querer ser más que… Orgullo, vanidad o prepotencia destacan considerablemente. 

 3º/ Aquí la motivación está más en el disfrutar la actividad del momento presente. En el aspecto de trabajar es cuando el valor está en el medio más que en el fin, el facilitar un ambiente lo mejor posible, sabiendo que ha de haber un fin de productividad, pero darle mucho valor al cómo y al medio, el intentar colaborar para trabajar lo más armoniosamente; pasarlo bien desde un punto de vista más global. En el aspecto de la tarea del hogar, es cuando el disfrute esta en tenerlo al gusto independientemente de la valoración de los demás. En el aspecto de la comunicación, es cuando el expresar sirve para exponer lo que se ve o se siente con veracidad, y esto también facilita que el otro se pueda abrir aunque sea con un poco más de sinceridad. En este estado predomina la satisfacción en lo que se hace, más sinceridad y equilibrio entre actividad y descanso.

 4º/ Este estado es cuando manteniendo el disfrute en la actividad, la motivación se realimenta por el comprender que haciendo lo que a uno le gusta sin perjudicar el ambiente, es la mejor manera de “ayudar” al posible otro, no por quedar bien, ni por valoración de uno, se podría decir siendo más uno mismo en el respeto, ni manipular, ni dejarse manipular. Aquí se descubre que el hecho de querer estar bien globalmente provoca la mejor manera de colaborar (“ayudar”) o favorecer el mejor bien al otro; la espontaneidad, la comprensión y el bien común es considerable. 

 5º/ Este estado de consciencia es cuando se descubre que lo que hasta ahora se veía como el esfuerzo de uno (la idea de tener autoría personal) es falso. Uno nunca ha hecho nada, todo ha ido sucediendo en este devenir del vivir, es el conjunto de lo que llamamos vida, la vida que lo hace todo. Eso es un reconocimiento extraordinario y muy revelador para muchos aspectos del entender ser la vida. 

 Las personas pueden estar en un nivel básico en que el amor es muy centrífugo desde la idea de ser alguien, y así conseguir lo que sea a la fuerza como el símil de la edad de piedra. También en el nivel medio del si me das, te doy, muy transaccional desde la idea de mí y el otro. O viviendo un amor que no tiene distingos, donde todo es amor y el dar y recibir es el juego de la vida, centrífugamente y centrípetamente, más allá de ideas personales en una totalidad de Ser. Las personas en todos estos estados o niveles pueden oscilar dependiendo de circunstancias, aunque en general parece haber una gradación y una progresividad en los estados de consciencia. 

A veces situaciones y vivencias muy intensas provocan cambios considerables de los estados de consciencia y luego normalmente se necesita la asimilación correspondiente. Las personas pueden estar viviendo en diferentes estados de conciencia, y su entendimiento, pensamientos, emociones y comportamiento, pueden ser muy distintos; comprender esa realidad da comprensión y autentica compasión hacia los seres humanos, cada persona verdaderamente hace lo que puede.