sábado, 31 de mayo de 2014

La estabilidad en el reconocimiento de Ser

 Si el reconocimiento de Ser, es la evidencia irrefutable, de la auténtica naturaleza de la realidad, o identidad impersonal, como la absoluta inmanente y trascendente realidad de Ser, donde en ella habita por su consciencia manifestada la experiencia existencial. 

 Si el reconocimiento de Ser, otorga una clara comprensión de que todo lo que se experimenta es lo que es, en su aceptación total por el hecho de ser, y que el único proceso auténticamente espiritual que puede surgir en la experiencia, es la demanda del reconocimiento de Ser, enmascarado en multitud de aspectos como los deseos o anhelos, miedos y culpas, practicas o rituales, y sobresfuerzos de voluntad personal, son debido a la identificación personal. Que el desliar el error mental de la identificación y su consecuente interpretación de la experiencia, se produce cuando se produce, y no por “voluntad” personal. Que la totalidad como experiencia está sucediendo tal cual es. Que la tensión psico-emocional de responsabilidad, exigencia, y frustración, es solo la consecuencia de la identificación. 

 La consecuencia del reconocimiento de Ser, es ver claramente que no se puede hacer nada para liberarse de la esclavitud mental, solo el reconocimiento de lo que Es, otorga la supuesta liberación, y eso es el posible y auténtico “hacer” (el hacer del no hacer) enmascarándose en muchos posibles aceres. Que el famoso ego es el resultado de la experiencia existencial, ósea la vida, y no hay ningún culpable personal. Y que diluir el aspecto negativo y erróneo del ego, para que solo quede el ego funcional, sucede realmente en un proceso impersonal con apariencias de voluntad personal. 

 Los posibles impactos mentales de “despertares” pueden variar de intensidad, con sus inevitables consecuencias de estabilizarse en mayor o menor medida en el reconocimiento de Ser mantenido. 

 El estabilizarse quiere decir una constante aceptación experimental, manteniendo constantemente una claridad sobre la propia naturaleza de Ser absoluta, dando paso al fluir experimental desde la paz-eterna de Ser. Donde el conocimiento puro y el amor puro se funden en una constante presencia de Ser. Donde la “ocupación” y experimentación no tiene rastros de preocupación. En una clara vivencia e evidencia de conciencia-vida no dual, como totalidad, siendo lo que es, sin rastros de duda existencial. 

 Parece ser que lo más corriente en la infrecuencia de la comprensión, son unas fases de progresión para la estabilización del reconocimiento de Ser. Pues una cosa es el reconocimiento puntual, progresivo, y, o abruptos despertares, y otra su estabilidad de vivencia continua. Aunque la auténtica sinceridad es la que descubre la realidad de la estabilización, muchas veces puede surgir la creencia que el nivel que se vive ya es lo que puede ser, sin mayor estabilidad posible, y realmente no es así. Pero todo sucede y sucederá tal cual Es.

jueves, 29 de mayo de 2014

Las apariencias engañan

 Es evidente que la relación humana se mueve muchas veces por fuerzas egoístas terroríficas, y desde el punto de vista de los derechos humanos, el respeto y la justicia aplicada al mismo brillan por su ausencia en muchos casos. Y es muy correcto en la medida de lo posible, favorecer a ser conscientes como personas de ello, e intentar armonizar la relación humana. 

 También puede ser evidente que la relación humana, no es más que un aspecto externo de cómo se vive psicológica y emocionalmente a nivel “individual”. La configuración profunda de la personalidad es la que condiciona nuestra vida social e individual. Ver claramente que la base de la configuración de la personalidad es el problema real de la paz mental, del egoísmo personal, y la falta de respeto y justicia social, eso pondría en evidencia donde hay que incidir para la posible solución del problema social y personal. 

 Parece que en un sector social cuajo la importancia de la educación para la solución al egoísmo, y por consecuencia el mejoramiento sobre el sufrimiento humano y justicia social. Pero es evidente que en general la supuesta educación, hasta ahora no trae consigo la solución al problema del egoísmo, si no que muchas veces lo engrandece y disfraza de conocimientos, con bucles mentales de verborrea pedante, envuelta con disfraces de sabiduría. Y sí, se ha producido un gran desarrollo tecnológico, y de conocimientos aplicables en muchos casos al mejoramiento de auténtica “calidad” de vida. Pero el problema humano del egoísmo y su sufrimiento está muy presente. 

 El comprender que el egoísmo es el resultado de la vida, pues para que exista la experiencia son necesarios los contrastes, el individualizar, cosificar, y la diferenciación como afirmación de vida, en su individualidad conjuntamente con su pluralidad y globalidad. Comprendiendo que las capacidades adquiridas por la mente humana han proyectado y convertido la fuerza del individualismo en el ego negativo, que provoca el sufrimiento personal y social. Cuando se llega a saber claramente que la fuerza del ego es la fuerza de la vida, que la culpa y el miedo en general están en la estructura profunda de la personalidad, conjuntamente con la identificación. Saber que la fuerza del ego es muy poderosa, y está sustentada por la fuerza de la vida. A partir de ese conocimiento se tendría de basar la educación, y eso solo se puede hacer con mentes que comprendan, vivan e integren el ego, para diluirlo a su nivel más funcional. 

 El no comprender que conjuntamente todo está sucediendo tal cual puede Ser, y que el mal llamado y valorado sobreesfuerzo personal, y exigencia de responsabilidad, reafirma más el egoísmo, es el “problema”. Saber que el aparentemente pasotismo no es más que la consecuencia de la falta de comprensión del exceso de exigencia egoísta. La comprensión-educación debería en una parte fundamental, estar dirigida al reconocimiento constante de la naturaleza de la vida-conciencia, y el vivir-experimentar-amar, en relación con la verdad del ego.

martes, 27 de mayo de 2014

Lo que fue y lo que podría ser, nunca Es

 Lo que es, realmente no deja margen para la especulación mental, si se quiere evidenciar lo Real. Ser la independencia del ayer y el mañana, es ser el ahora inmediato, y aterrizar mentalmente en el presente sin especulación es lo que Es. La especulación sobre lo que Es, puede casi “infinita-mente” ser, y paradójicamente nunca fue, pues Ser, es independiente a toda interpretación.

 La preocupación es una proyección mental, en la inmediatez del ahora no hay preocupación, como mucho hay ocupación. Desde la inmediatez del presente la ocupación funciona igual como funciona la respiración y el latido del corazón. Saber del hábito de la preocupación mental una y otra vez, se puede necesitar en la misma intensidad e inercia que tiene el hábito; siempre este saber del hábito ha de evidenciar lo que Es, como presente inmediato simple, sin proyección temporal, ni interpretación experimental. 

 En lo que esencialmente Es, nunca fue ni será nada que no sea su pureza de Ser. Toda historia mental es como un cuento que se diluye en la nada de Ser. Nunca jamás será nada independiente de lo que ya se Es, y lo que ya se Es, nunca jamás deja de Ser, pues Es “siempre” es. Por mucho que la mente crea, nuca fue ni será todo lo que se creyó, creer forma parte del cuento mental del suponer, interpretar y preocupar, nunca fue ni será Real, se diluirá como una apariencia de Ser.

domingo, 25 de mayo de 2014

Felicidad y aceptación por el reconocimiento de lo que Es

 La aceptación real es la consecuencia del reconocimiento esencial de Ser, y la evidencia de que el libre albedrio personal, no es más que la conciencia experimentándose en una apariencia individual, pero como resultado de su totalidad siendo lo que es ahora. A si es lo que Es, tal cual es en cada momento, por lo tanto la aceptación de todo en todo, es aceptar el aceptar y el no aceptar mental, en una renovada aceptación espontanea ahora; y eso otorga la máxima de paz, o su consecuencia que es la felicidad más estable. 

 La consciencia de que lo que se vive como personalidad, no puede ser de otro modo hasta que la totalidad de la conciencia provoque una nueva vivencia. Esta aceptación de cada instante es sin críticas de culpabilidades, ni miedos por lo que puede pasar, y el ego funcional queda tranquilamente y espontáneamente actuando. Esa aceptación y felicidad posible, es la rendición de fondo o corazón, diluyendo la obsesiva y cíclica lucha mental contra lo que Es. 

 El reconocimiento esencial de nuestra autentica naturaleza de Ser, es totalmente indescriptible, pues es la esencia del conocer, siendo independiente a toda concienciación o conocimiento, y todo conocimiento o experiencia es su posibilidad. Esta fulgurante evidencia anclada en la mente, comprende que la conciencia-vida fluye espontáneamente siempre, y su esencia esta en todo y simultáneamente trascendiéndolo todo. Este reconocimiento es “cuando” es, por lo tanto “siempre” es posibilidad.