sábado, 28 de junio de 2014

Buscando la esencia real de identidad

 Estás-eres, aquí leyendo, dándote cuenta de este darse cuenta, como reconocimiento directo puede ser ahora…, pero ese darse cuenta siempre es un darse cuenta reconociéndolo o no, y no puedes buscarlo como experiencia, ya lo eres como esencia, así es siempre. Este darse cuenta ya es siendo, así de simple. Este siéndolo reconociéndolo, o siéndolo sin reconocerlo es siempre. Solo puedes reconocer que ya eres en un fugaz rebote. Pero serlo, no puedes dejar de serlo, es lo que eres aun sin reconocerlo. Siempre eres esta esencia de Ser que está dando noción de realidad a toda la experiencia. 

 Por muchas dudas que haya, las dudas aparecen en lo que Eres, el reconocer aparece en lo que eres, todo aparece en lo que Es, pues Es, no aparece ni desaparece nunca, porque Es, es la base de todo aparecer y desaparecer. El Es de eres, es donde aparece y desaparece todo…y como no, el falso yo que creyó que podría ver a Es, y en cambio no vio, ni puede ver nunca, pues ver es inherente a Es que eres, así es, tan directo e instantáneo es, Es. ¿Cómo puedes verte, si eres el ver? así de fácil y simple es. La base del darse cuenta es lo que eres instantáneamente, no puedes buscarte, porque ya eres la base de toda posible búsqueda. No te puedes encontrar nunca, ya estas instantáneamente hallado. No puedes hacer ni una milésima de recorrido para localizarte, solo un especial reconocimiento que no cambia nada, pero cambia todas las ideas acerca de Ti. 

 De lo que eres consciente lo eres, de lo que no eres consciente simplemente eres pura conciencia. La conciencia, la eres siendo consciente de todo, pues ese todo de lo que eres consciente también lo “eres”, porque en ese momento eres la conciencia siendo consciente, pues la conciencia cuando es consciente de todo lo que es, es su propio reflejo en todo, siendo simultáneamente su reflejo, y el Es de identidad de pura conciencia. Justo cuando disciernes el yo falso, reconociendo lo que es la conciencia, entonces el yo falso no existe, por eso la pura conciencia que eres no puede ver un yo falso nunca, porque no existe, existen ideas y emociones asociadas a ideas, existe un cuerpo sensible, existen objetos, existe espacio-vacío, pero el supuesto “yo” solo es pura conciencia dándose cuenta de su experiencia. La pura conciencia solo se da cuenta de su reflejo en todo lo que es experiencia, siendo y no siendo simultáneamente la experiencia. Así de simple Es; la conciencia, el darse cuenta, lo que eres. 

 Intentar reconocer la ausencia y la ausencia de presencia de ausencia, solo puede ser una fulgurante evidencia de la esencia de tu naturaleza real. En el estado de no saber, como espacio vacío de todo contenido, la pureza de conciencia es lo que le da cohesión y realidad a este espacio-vacío, donde la forma aparece y desaparece, pues la forma es vacío-espacio en forma de formas, y eso es la experimentación. Pero Tú eres como identidad real, la pureza de conciencia, la base de todo darse cuenta, la absoluta realidad que se experimenta en su relatividad.

martes, 24 de junio de 2014

Estabilizarse

 El hecho del experimentar tiene como principio la variabilidad y el contraste, la existencia como posibilidad de experiencia se basa en los contrastes y en sus variables, si no fuera así sería imposible experimentar. Aunque en general el ser humano se obsesiona buscando lo estable en lo variable, se puede llegar a discernir que la auténtica estabilidad es contemplar la variabilidad, ese contemplar es realmente lo estable en lo variable.

 Reconocerse y vivir-Se cómo presencia contemplativa que surge de la indescriptible realidad absoluta que somos, es realmente estabilizar-Se. Es el pensamiento y la emoción identificada con sus inquietudes y arrogancias de ser lo que no es, que buscan la estabilidad donde no puede ser. Realmente estabilizarse es asumir y asentar el reconocimiento de nuestra propia naturaleza de Ser. La estabilidad esta o es, donde menos la mente identificada busca; justo en esa noción directa de Ser, en el hecho mismo de ser “consciente”, en la base de la sensación de “yo” cómo continuidad, en la evidencia de la atención en sí misma, en el sentir o amor íntimo de Ser, realmente en el silencio contemplativo de la mente.

 Una reflexión sosegada, a modo de investigación escrupulosamente discernitiva y constante, combinándola con fases de silencio contemplativo, podrían ser las dos mejores indicaciones para la estabilidad mental en Ser. Pero la arrogancia del “yo”, puede desbordarse en variables circunstancias, que van desde el sufrimiento más atroz, a la ternura del amor más genuina. 

 Estabilizarse en la claridad irrefutable de la identidad real, no tiene nada que ver en mantener un tipo de conocimiento, pues la esencia de la naturaleza de Ser es indescriptible, es paradójicamente ausente y presente, que trasciende los conocimientos pues es la pureza de todo conocer, es realmente la esencia del “corazón”. La aceptación como inmediatez de lo que Es, es su consecuencia más indicativa de estabilizar-Ser.