jueves, 10 de julio de 2014

Contradicciones

 Para investigar las contradicciones, se podrían clasificar por premeditación o por omisión. Las contradicciones por premeditación, son aquellas que por cualquier tipo de interés, sean de orgullo (necesidad de ser más, o alguien relevante), vanidad (necesidad de sentirse querido), prepotencia (necesidad de sentirse fuerte, capaz), o por el intereses de “poder” y ganancias materiales, o el de búsqueda de placeres sensitivos, se producen deliberadamente. Las contradicciones por omisión, son aquellas que por falta de conocimiento o evidencia de tal cual son las cosas, se producen inconscientemente. Aunque puede haber contradicciones estratégicas con finalidades que pretenden evidenciar verdades, en general los intereses de las contradicciones son egoístas, y las de omisión llevan un componente importante de identificación. 

 Desde el punto de vista contradictorio, es el decir lo que no se siente, el afirmar lo que no se comprende, no ser coherente con lo que se dice y lo que se hace, negando evidencias o afirmando suposiciones como si fueran verdades evidenciadas. Las contradicciones son las incoherencias de pensamiento en relación de hechos o acciones. La verdad de lo que es, no puede ser contradictoria, lo que puede ser contradictorio es su interpretación o suposición. 

 Conciencia, coherencia, y consecuencia, lleva implícita la conciencia como principio, y la conciencia como hecho de evidencia de ser. Por lo tanto toda coherencia se basa en la plena conciencia de lo que se es consciente, o la evidencia de la conciencia en sí misma, en una evidencia de simultaneidad trascendente e inmanente. 

 La evidencia de Ser o Conciencia, es reconocida o no reconocida, pero Ser es, y toda negación indica su afirmación. El saber de la esencia de Ser o pura conciencia, trasciende todo conocer, pues el puro “conocer” no es conocimientos o apariencias que aparecen como experiencias conocidas. El puro conocer o pureza de conciencia, trasciende la misma consciencia como experiencias, y se podría “suponer”, que en su absoluta realidad de pureza de Ser, un aspecto de Ella misma en sí misma, es la consciencia simultánea. Pues lo que ella es como indescriptible e innombrable realidad absoluta, trasciende todo conocer, y solo se puede reconocer en “Eso”, siendo sin ser siendo, que parece una contradicción y no lo es. Las contradicciones también puede parecerlo sin serlo, y ahí radica este aparente misterio del amor a la conciencia, reconociendo la consciencia siendo amor en sí misma, trascendiendo como pura conciencia toda posibilidad.

martes, 8 de julio de 2014

Sencillamente estando

 Si todo lo que va apareciendo es lo siendo estando, la sencillez no puede ser otra cosa que lo que directamente es, y la supuesta “complicación” es la interpretación mental incoherente sobre lo que es. La incoherencia se produce por no reconocer lo que realmente es, toda aparente pequeña interpretación lleva a todo un seguimiento de incoherencias interpretativas, pero lo que es continúa siendo. Y aunque en la vida humana, la permisividad de interpretación es hasta niveles de locura extremis, la aparente normalidad no es más que una neurosis oscilante. 

 La compulsividad del querer huir del estar, o la habitualidad de proyección mental hacia un mañana más “feliz”, son indicativos de incoherencia existencial sobre lo que es. La supuesta felicidad se basa en el estando ahora, y a partir de ahí se puede plantear todo un quehacer licito como posibilidad presente. La búsqueda de una mejoría funcional es una correcta coherencia existencial, pero la crispación o depresión con falta de aceptación en el estar es una incoherencia sobre lo que es. La inconformidad para que se ajustara a la realidad debería estar basada en la aceptación de lo que es, entonces la inconformidad se ajusta a la coherencia sobre lo que es. La simultaneidad de la auténtica aceptación y la inconformidad relativa, es un ajuste mental coherente sobre lo que es. 

 Este instante de eternidad ausente y existente experimentando temporalidad, este siendo estando, es lo que es, querer o interpretar otra cosa sobre lo que es, es posible, pero conlleva pensamientos y emociones desajustados sobre lo que es. La interpretación de un falso yo, con su identificación proyectada, creyéndose ser una identidad profesional, familiar o de cualquier otro tipo, cuando las circunstancias desmoronan esa identidad, la angustia que se produce es considerable. La angustia es proporcionable a la interpretación errónea sobre lo que es. 

 La sencillez es ajustarse mentalmente a la realidad de lo que es cada momento, saber que el estar o el suceder es lo que puede ser como globalidad, y que el siendo es la invariabilidad de todo el estando. El siendo es lo que da soporte al estando, siendo estando simultáneamente siendo. Esta evidencia puede parecer compleja porque se mira desde la complejidad de la mente interpretativa, desde un creerse ser en exclusiva un “yo-cuerpo-mente” y un debería. La sencillez del siendo estando, es demasiado sencilla para la mente identificada e incoherente sobre la simple verdad de lo que Es.