viernes, 29 de agosto de 2014

Ya sé que...

 Ya sé que no se pudo hacer mejor, pero debo de “denunciarlo” por el mismo amor que hace que  se des-culpabilice todo. La indicación del egoísmo y su consecuente responsabilidad, forma parte de la correcta funcionalidad de la vida. 

 Ya sé que el dolor, el sufrimiento y el egoísmo forman parte del “existir”, pero también sé que el amor es en ello, y debe prevalecer. 

 Ya sé de las creencias y las falsas espiritualidades, por eso desconfiaré de las argumentaciones que no estén acompañadas de claridad, respeto y bondad, aunque poco se puede decir, de Aquello o Eso que no se puede decir nada. 

 Ya sé que los ideales de un “paraíso” son el enganche del ego, pues la arrogancia, la culpa, el miedo y el deseo son el entramado del yo identificado. Pero la indicación del valor de la sencillez en la inmediatez de la vida que es el ahora, se puede reconocer. 

 Ya sé que el absoluto que soy es independiente de la conciencia que es, por eso mi libertad es total, y en el juego de experiencia solo presencia-amor soy. 

 Ya sé que no se puede conocer, ni nombrar, ni vagamente imaginar, pero en Eso, se Es lo que Eso es. 

 Ya sé que esto apareció y sigue su rumbo, pero también sé que esto es el mágico juego amoroso de la conciencia, que hace que sea lo que es ahora. 

 Ya sé que no quieres sufrir, pero sé que quieres vivir, ¿Por qué?, ¿Quién? 

 Ya sé que realmente no se puede esperar, por eso el mañana que “quiero” es el ahora que se vive. 

 Ya sé que parece que haya muchos caminos para llegar algún sitio, y en realidad no hay ninguno, pues ese sitio es este momento presente, y este saber va acompañado del respeto a toda posibilidad experimental e interpretación, la vida es... a jugar, que ella quiere vivir viviendo. 

 Ya sé que saber proviene de no saber, por eso todo saber se entrega al no saber. En este saber solo puedo reconocer el no saber, siendo absoluta ausencia de todo saber o conocer.

lunes, 25 de agosto de 2014

El reconocimiento es en el ahora

 Las esperanzas pueden surgir como bucle mental que acompañan a la preocupación y el deseo-miedo. Las esperanzas pueden estar impregnadas de intuición directa de lo que se es como esencia y conciencia. Pero el reconocimiento directo de nuestra naturaleza de Ser es instantáneo, y no es para…ni es algo que poseer.
 
Todas las experiencias son cambios y contrastes, si se espera que el reconocimiento me dé un estado mantenido, ya puedo ir esperando... Lo sin estado, que es nuestra esencia de naturaleza de Ser, es sin tiempo, y buscar un estado mantenido como reconocimiento de la esencia absoluta, es una búsqueda imposible. Lo que sí se puede es reconocer la presencia y des-identificarse parcialmente de la experiencia, otorgando la posibilidad de relativizar, reconociendo la totalidad de la experiencia en una singular aceptación, por evidencia de ser lo que es la consciencia. Eso sucede cuando surge el híper-interés para asirse como presencia y relativizar experiencia, aunque sean simultáneamente presencia y experiencia. Este interés no se puede prefabricar, surge cuando surge, y su consecuencia de constancia-amor-sinceridad-humildad es cuando es.
 
La des-culpabilidad total, el reírse con y no de, la comprensión de la responsabilidad funcional, el vivir la experiencia como un juego amoroso simultaneando compasión y alegría, son posibles indicativos de estabilizarse “mentalmente” como presencia.