miércoles, 29 de octubre de 2014

Resonancias

 El “infierno” se experimenta a partir de la creencia de ser lo que no se Es. El “cielo” es estabilizarse en lo que auténticamente se Es.

 La dicha de Ser es directa, simplemente por el hecho de Ser, las experiencias suceden en la dicha de Ser. La dicha de Ser es independiente y simultánea a las experiencias.

 Ser es instantáneo, no ser es una interpretación ilusoria de la mente. Ser esto o lo otro se sustenta en Ser. Genuinamente Ser es lo que Es, todo lo demás es lo que es cuando Es.

 El miedo es una proyección mental de una pérdida, sufrimiento o dolor. El deseo es una proyección mental de una ganancia, satisfacción o placer. El miedo y el deseo psicológico son las consecuencias de la creencia de ser lo que no se Es.

 El control es una interpretación mental de una situación. El no controlo, lo controle o quiero controlar puede ser la consecuencia de la creencia de autoría personal, y solo como funcionalidad de relación es válido, pero en sí es falso.

 La identidad real como aquello idéntico en sí mismo en todo posible momento y circunstancia, es de por si indescriptible e inalcanzable, pues Es antes de toda posibilidad, y solo el reconocimiento de Ser ello confirma su validez.

 Los deseos o creencias de futuros paraísos pueden ser las consecuencias ilusorias de un yo carente de auténtica realidad. Las esperanzas de un bien forman parte del juego de la vida como expectativas a gozar. La inmediatez del gozo en Ser diluye las expectativas.

 La sencillez directa de la consciencia y su idéntica eterna esencia, es sumamente compleja de reconocer para el pensamiento que se asienta en ser alguien personal y ve en todo solo diferencias y separaciones.

 La experiencia es como un latido de contrastes y cambios, este juego de la vida que constantemente se reabsorbe y se proyecta en lo que Es sin cambios ni contrastes.

 El agitado movimiento mental y emocional que se sustenta en las ideas e interpretaciones de lo que no Es, solo terminará en el reconocimiento de lo que Es.

 Ver claramente la falsedad del yo que se cree ser, y reconocer el hecho de ser consciente como la conciencia que se Es, es la posibilidad a diluir gran parte del sufrimiento.

 Tu verdadera naturaleza de Ser es Aquello que no puedes pensarlo, pues parece escaparse cuando el pensamiento y la atención lo buscan. Aquello que está dando sustento al estado mental de no saber y no pensar como presencia de consciencia. Aquello que no puede recordarse ni percibirse pues su instantaneidad es sin nada y sustenta el “aparente todo”. Aquello eres “Tú”, “Tú-Yo” somos Eso.

 No se puede escapar de la realidad de Ser, se puede mentalmente fantasear e interpretar, pero lo que es, Es. Perder y ganar lo que se Es forma parte del juego mental de interpretar el experimentar.

 Cualquier creencia de Ser es falsa, sustentarse en pensamientos que indican Ser es nuevamente una creencia.